La tecnología en la educación
Mitzi Aketzali Garcia Villedas
Angie Michelle Muñoz Bautista
Nuevas Tecnologías aplicadas a la educación.
Figura #2 fuente: pinterest
La tecnología en la educación y nuestro futuro como maestros de primaria y secundaria. Podemos darnos cuenta de cómo la tecnología, si se implementa demasiado temprano en la educación de un niño, puede influir drásticamente, dependiendo de la capacidad del estudiante. Si se introduce antes de que adquieran conocimientos básicos, puede afectar o retrasar el aprendizaje. Por ejemplo, la lectoescritura es fundamental en la vida diaria de cada persona. Un niño podría retrasarse si le implementamos un dispositivo para aprender a escribir, ya que el cerebro realiza un solo movimiento repetitivo, lo que podría impedirle reconocer las letras en su forma adecuada. Al teclear, el movimiento es el mismo para cada letra, pero al usar un lápiz y una hoja, nuestro cerebro trabaja más, ya que se realizan diferentes movimientos para trazar distintas letras; por ejemplo, no es lo mismo hacer una "N" que una "M", ya que los trazos son diferentes. Sin embargo, podemos utilizar la tecnología para fortalecer los aprendizajes ya adquiridos. Por ejemplo, es útil para trabajar con los sonidos, ya que permite una mayor claridad en la pronunciación.
Es importante resaltar que la tecnología debe ser solo una herramienta de apoyo, no una que se implemente diariamente. Los métodos que fortalecen el cerebro son aquellos que nos hacen trabajar nuestros sentidos y nuestra motricidad, como las operaciones básicas. No es lo mismo usar un aparato tecnológico para obtener un resultado que realizar una operación mentalmente o por escrito, ya que esto último hace que nuestro cerebro trabaje de manera más eficiente al poner el enfoque en cuánto será sumado, restado, multiplicado o dividido. El video es muy interesante ya que hablan sobre experiencias de docentes, donde varios maestros compartían cómo están aplicando el nuevo plan de estudios del 2022. Nos llamó mucho la atención cómo muchos de ellos integran la tecnología en su día a día con los alumnos. No solo usan computadoras, sino también plataformas, videos, pizarras digitales y hasta juegos interactivos y didácticos para hacer que los niños se interesen más en el aprendizaje. Hoy en día, la tecnología ya no es algo del futuro, sino parte de nuestro presente, y todavía más en la educación. Como futuros maestros de primaria y secundaria, vemos un gran reto pero también una oportunidad enorme.
Los niños y adolescentes aprenden jugando, tocando, experimentando… y si a eso le sumamos la tecnología, se puede lograr algo muy poderoso. Por ejemplo, hay recursos como juegos didácticos para formar letras y números, o sellos digitales que motivan a los niños cuando hacen bien su trabajo, aunque para muchos no sea una manera adecuada es lo que a veces funciona más para llamar la atención de los alumnos. Además podemos utilizar como docentes herramientas como una agenda escolar digital o física que nos puedan ayudar a organizar mejor el trabajo y las clases. Otra cosa que nos gustó del video fue cómo los maestros hablaban sobre adaptar los contenidos al contexto real de sus alumnos. Y ahí es donde entra también la tecnología: no es solo usarla por usarla, sino saber cuándo y cómo puede ayudar a que los niños entiendan mejor. Por ejemplo, si un niño tiene dificultades para escribir, quizá una aplicación de dictado por voz lo pueda ayudar a expresarse o a seguir sus trabajos sin frustrarse. Nos imaginamos a futuro como maestros muy cercanas a los alumnos, pero también muy actualizados. Nos gustaría que las clases fueran dinámicas, con actividades que mezclan la tecnología con lo manual, lo artístico y lo emocional.
Que los niños aprendan no solo con la cabeza, sino con el corazón. Y que los padres también se involucren, que sepan cómo vamos trabajando y qué herramientas usamos. Creemos que la clave está en no tenerle miedo a la tecnología, sino verla como una aliada. Claro que no todo depende de una computadora o una app, pero sí pueden ser un complemento muy valioso si las usamos con propósito. Nuestra meta es seguir aprendiendo, estar al día con lo nuevo, y sobre todo, nunca perder el enfoque en lo más importante: los niños que son el futuro del mundo. Debemos de aprender a adaptar la tecnología con el aprendizaje sin causar dependencia, también debemos de aprender a establecer limites de cuando se puede usar y cuando la persona debe hacerlo por sí mismo y aprovechar los recursos que tenemos para potencializar el aprendizaje de los niños, cada día la tecnología se hace más presente en nuestras vidas y si no aprendemos a utilizarla y avanzar con las nuevas actualizaciones y descubrimientos va a ser más complicado en un futuro, por ello debemos de mantenernos en constante cambio y tratar de adaptarnos a las nuevas actualizaciones e indagar más en nuevas opciones evitando quedar estancados y tener un mejor desarrollo en el aprendizaje.
Comentarios
Publicar un comentario
Compartenos tu opinión aquí: